1.-Las casa con moho podrian significar mas asma para los niños pequeños
Los niños parecen tener más probabilidades de contraer asma si en sus salas de estar, cocinas o dormitorios hay moho o se han producido daños por la humedad, según un estudio reciente.
Los niños eran más susceptibles a contraer asma por la exposición al
moho en los dos primeros años de vida, o si ya tenían alergias. Pero el
moho no aumentó el riesgo de los niños de contraer alergias en primer
lugar.
El hallazgo más significativo fue que el daño por la humedad con o
sin moho en las habitaciones donde se esperaba que los niños pasaran la
mayor parte del tiempo se asociaba con un aumento en el riesgo de asma, y
éste parece ser permanente", comentó la investigadora líder, Anne
Karvonen, investigadora principal del Instituto Nacional de Salud y
Bienestar de Finlandia.
En otras palabras, el asma de los niños
continuó hasta los 6 años de edad, y el moho visible en los dormitorios o
salas de estar de los niños planteaba el mayor riesgo, señaló.Este estudio no es sorprendente, pero es significativo porque respalda lo que muchos proveedores han creído sobre el moho y el daño por el agua, a saber, que puede afectar de forma negativa la salud pulmonar de un bebé o un niño pequeño", afirmó el Dr. Michael Lewis, director médico de la unidad de pacientes internos pediátricos del Hospital de la Universidad de Kansas
2.-Fumar durante el embarazo podría aumentar el riesgo de diabetes de las hijas, según un estudio
Todas las madres recibieron atención obstétrica en el área de San Francisco en algún momento entre 1959 y 1967. Debido a que el análisis al principio se realizó para explorar el riesgo de cáncer de mama, el análisis actual no incluyó hijos varones.
Los hallazgos amplían investigaciones anteriores que sugieren que la exposición fetal a los cigarrillos aumenta el riesgo tanto de obesidad como de peso bajo al nacer.
"Nuestros hallazgos son coherentes con la idea de que las exposiciones gestacionales a sustancias químicas ambientales pueden contribuir al desarrollo de la salud y de la enfermedad", señaló en un comunicado de prensa de la Universidad de California la autora del estudio, Michelle La Merrill, profesora asistente de toxicología ambiental de la universidad, en Davis.
"Encontramos que el tabaquismo de los padres es en sí mismo un factor de riesgo de la diabetes, independiente de la obesidad o del peso al nacer", añadió. Según La Merrill, el estudio sugiere que "si los padres fuman, simplemente ser delgado no protege de la diabetes".
3.-Es raro que los pacientes de cáncer soliciten pruebas o tratamientos innecesarios, según un estudio
Los investigadores encuestaron a 34 oncólogos, 11 becarios de
oncología y 15 enfermeros con privilegios de emisión de recetas
inmediatamente tras las consultas con pacientes de cáncer en tres
hospitales de Filadelfia entre octubre de 2013 y junio de 2014.Apenas 440 de las 5,050 visitas (alrededor del 9 por ciento) incluyeron solicitudes de los pacientes de pruebas o tratamientos, encontraron los investigadores. De éstas, los proveedores de atención sanitaria aceptaron 365 de las solicitudes clínicamente adecuadas. Además, hubo 50 peticiones de pruebas o tratamientos innecesarios, y los proveedores de atención de la salud solo accedieron a siete de esas peticiones.
Más o menos la mitad de las solicitudes de los pacientes fueron para pruebas de imágenes médicas, casi el 14 por ciento fueron para pruebas de laboratorio, y alrededor del 5 por ciento fueron para pruebas genéticas o de sensibilidad a la quimioterapia, encontró el equipo de la Universidad de Pensilvania.
4.-Un nuevo fármaco podría ralentizar el cáncer de tiroides recurrente, según un estudio
El fármaco oral, lenvatinib, es una terapia dirigida que combate al cáncer al impedir el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos que podrían ayudar a alimentar al cáncer, señalaron los investigadores.
El lenvatinib retrasó la progresión del cáncer avanzado de tiroides en 18 meses, frente a cuatro meses en los pacientes tratados con un placebo, según el ensayo.
"Es una época alentadora para el avance en el tratamiento de los pacientes de muchos tipos distintos de cáncer", aseguró el Dr. Gregory Masters, que trabaja en las nuevas terapias dirigidas. Masters es oncólogo del Sistema de Atención de la Salud Christiana en Newark, Delaware, y miembro de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (American Society of Clinical Oncology).
"Estamos alcanzando una mayor comprensión de las vías mediante las cuales estos cánceres crecen, y estamos usando esa comprensión para bloquear esas vías", dijo Masters, que no participó en el estudio.
Los resultados del estudio, que fue financiado por el fabricante de medicamentos Eisai, aparecen en la edición del 12 de febrero de la revista New England Journal of Medicine.
Históricamente, el yodo radioactivo ha sido el único tratamiento disponible para las personas con cáncer de tiroides avanzado, apuntó el líder del estudio, el Dr. Steven Sherman. Sherman es vicerrector asociado de investigación clínica, y profesor y catedrático de Neoplasia Endocrina y Trastornos Hormonales del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, en Houston.
Desafortunadamente, más de la mitad de los pacientes no responden al tratamiento con yodo radioactivo, apuntó Sherman en un comunicado de prensa del centro. Además, los cánceres de tiroides tienden a desarrollar resistencia al yodo radioactivo con el tiempo, haciendo que la terapia sea cada vez menos efectiva.
"Ha sido una enfermedad muy difícil de tratar una vez se hace resistente al yodo radioactivo", comentó Masters.
El lenvatinib debe esperar la aprobación de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de EE. UU. contra el cáncer de tiroides, señaló Masters. Otro fármaco dirigido, el sorafenib, que funciona al fomentar la muerte temprana de las células de cáncer, fue aprobado por la FDA en 2013 para el tratamiento del cáncer de tiroides.
El ensayo clínico internacional para lenvatinib inscribió a casi 400 pacientes de 21 países, todos con un cáncer de tiroides que se había propagado y hecho resistente al yodo radiactivo.
Los investigadores trataron a 261 pacientes con lenvatinib, y 131 recibieron un placebo. Cuando su cáncer comenzó a progresar de nuevo, los pacientes del grupo del placebo pudieron recibir el lenvatinib.
Además de un aumento de casi cinco veces en la supervivencia libre de progresión, el fármaco también pareció ser útil para tratar a más pacientes. Alrededor de dos terceras partes de los pacientes que recibieron lenvatinib respondieron de forma total o parcial al medicamento.
"En nuestro estudio, no solo observamos una mejora dramática en la supervivencia libre de progresión, sino que también hubo una tasa de respuesta del 65 por ciento, unos resultados casi sin precedentes para los pacientes de cáncer de tiroides con una enfermedad tan avanzada", dijo Sherman.
El ensayo clínico no observó ninguna mejora en la supervivencia general gracias al lenvatinib. Pero Masters cree que el fármaco no puede hacer otra cosa que mejorar la supervivencia general de los pacientes, dado que es efectivo al detener la progresión del cáncer.
"Es casi seguro que una mejora significativa como esta en la supervivencia libre de la enfermedad en última instancia se traduzca en la supervivencia general", planteó. "A veces no se ve una mejora en la supervivencia general porque no se siguió el tiempo suficiente a los pacientes".
Sin embargo, el lenvatinib sí tiene algunos efectos secundarios graves. Más del 40 por ciento de los pacientes que recibieron lenvatinib experimentaron algún tipo de reacción mientras tomaban el fármaco.
La hipertensión fue el efecto secundario más común, ya que ocurrió en dos de cada tres de los pacientes que experimentaron una reacción al medicamento. Otros efectos secundarios incluyeron diarrea, fatiga, náuseas y un descenso en el apetito y el peso.
Hubo muertes relacionadas con los efectos secundarios. Se determinó que 6 de las 20 muertes que ocurrieron en el periodo del tratamiento se relacionaban con el fármaco. Además, 37 pacientes descontinuaron el fármaco debido a los efectos adversos, según el estudio.
Sherman y Masters dijeron que esos efectos secundarios se pueden manejar, al ajustar la dosis o al tratar cada uno de los efectos secundarios como síntomas individuales. Por ejemplo, se pueden administrar antihipertensivos a los que tengan hipertensión por el lenvatinib.
Pero habrá que sopesar el impacto de esos efectos secundarios sobre la calidad de vida de un paciente, además del efecto todavía desconocido del medicamento sobre la supervivencia general, comentó el Dr. Len Lichtenfeld, subdirector médico de la Sociedad Americana Contra El Cáncer (American Cancer Society).
"Estos resultados son impresionantes, hasta donde llegan, lo que significa que todavía no sabemos si mejora la perspectiva de supervivencia de estos pacientes", dijo Lichtenfeld. "No sabemos si ayudará a las personas a vivir más, y dados los efectos secundarios, no sabemos si les ayudará a vivir mejor".
5.-se observa un gran aumento en la cantidad de bebés nacidos adictos a los narcóticos
Los opiáceos, como el OxyContin, son unos potentes analgésicos
narcóticos que conllevan un riesgo alto de abuso y adicción, anotaron
los autores del estudio.
La incidencia de abstinencia a los
opiáceos entre los recién nacidos de Ontario aumentó de 0.28 por cada
1,000 nacimientos vivos a poco más de 4 por cada 1,000 durante el
periodo del estudio, según los hallazgos publicados el 11 de febrero en
la revista CMAJ (Canadian Medical Association Journal).
La
mayoría de los bebés nacieron de madres que tenían recetas legales de
un analgésico narcótico antes y durante el embarazo, señaló en un
comunicado de prensa de la revista la autora del estudio, la Dra.
Suzanne Turner, médica de familia del Hospital St. Michael's en Toronto.
A
medida que se acercaba la fecha de dar a luz, muchas de esas mujeres
cambiaron de analgésicos narcóticos recetados como codeína u OxyContin a
metadona. En Canadá, la metadona se receta casi de forma exclusiva a
personas adictas a los analgésicos.
"Nuestros hallazgos sugieren
que la mayoría de mujeres embarazadas tratadas con metadona en ese
periodo eran adictas a los [analgésicos narcóticos] recetados, no a
drogas ilegales como la heroína, lo que es la percepción común", apuntó
Turner.
"Aunque las recetas originales de las mujeres de
[analgésicos narcóticos] quizá no haya sido adecuada, el hecho de que
muchas de esas mujeres cambien a metadona es bueno", aseguró.
Los
bebés nacidos de madres que usan mal los analgésicos narcóticos son
propensos a ser prematuros, a tener un peso bajo al nacer y a tener unas
tasas más altas de mortalidad. Pero los bebés nacidos de madres que
cambian de los analgésicos narcóticos a la metadona son más propensos a
nacer a término completo y a pesar más al nacer, dijeron los
investigadores.
Los investigadores también encontraron que las
madres embarazadas a quienes se recetaron analgésicos narcóticos en un
plazo de 100 días del parto también eran más propensas a tener un parto
por cesárea, y a que sus bebés estuvieran más tiempo en el hospital y
realizaran más visitas ambulatorias al médico.
Aunque la
abstinencia de los opiáceos en los recién nacidos se puede tratar, puede
ameritar tiempo en la unidad de cuidados intensivos neonatales, lo que
puede ser nocivo para el vínculo entre madre e hijo, anotaron los
investigadores.
Todas las mujeres en edad fértil deben ser
informadas de que cualquier uso de analgésicos narcóticos durante el
embarazo puede provocar abstinencia de los opiáceos en los bebés, señaló
Turner.
6.-El laboratorio de radiología marcó el desarrollo del hospital
Si hay que mencionar hechos trascendentales en el desarrollo de
nuestro hospital, el inicio de los años cuarenta muestra tres realmente
significativos. La introducción del Laboratorio y la Radiología en el
diagnóstico de las enfermedades y la reconstrucción total de su
edificación.
Empezando 1942, y en plan de vacaciones, invitado por el Dr.
Humberto Palacios, llega a Portoviejo el Dr. Virgilio Loyola García,
cuencano, graduado de médico del 17 de marzo de 1923, pero doctorado en
farmacia en junio de 1921. Desempeñaba las funciones de profesor de
bromatología en la escuela de farmacia de la Universidad de Cuenca y ahí
había tenido como alumno en 1929 al Dr. Humberto Palacios, quien aparte
de médico también era doctor en farmacia. Los unía una gran amistad.
Loyola era hermano de Honorato, gran médico azuayo y decano de la
facultad de Medicina en varias ocasiones. En dos meses que pasó el Dr.
Loyola en Portoviejo, no solo que organizó un laboratorio básico para
elementales pruebas, sino que entrenó a tres personas, que
posteriormente, continuaron desarrollando el incipiente laboratorio.
La Sra. Úrsula Bravo, quien luego estudiaría en Guayaquil farmacia,
la Sra. Melba Morales y la Sra. Rita de Lara, fueron las personas
entrenadas con rapidez y vehemencia por el Dr. Virgilio Loyola. Después,
al irse la Sra. Úrsula Bravo, la reemplazaría el Sr. Guillermo Chávez,
quien dirigió el servicio de laboratorio hasta bien avanzada la década
del cincuenta”
7.-



